Si se aventuran a pasear por San Cristóbal de La Laguna podrían ser sorprendidos por una fina lluvia acompañada de un ligero viento que en Canarias se conoce como SORIMBA. Y es en esta sorimba lagunera en la que se inspiraron el chef Yeray Abalde y la jefa de sala Dolly para dar nombre a su singular restaurante donde prima la calidad, el producto de cercanía, la amabilidad, la cocina a fuego lento, la maestría y el mimo en la elaboración de cada plato.
Su carta, repleta de recetas servidas sobre creaciones de cerámica artesanal, dota a cada plato del rango de obra de arte, sin renunciar a la materia prima local, todo km0, que otorga a este restaurante familiar la categoría de hogar para los comensales que, semana tras semana, repiten visita.