Bodegas

Puro Rofe

Sus vinos son el fiel reflejo del terruño lanzaroteño y de ahí su nombre, Puro Rofe. Las erupciones en siglos pasados sepultaron los campos bajo capas de ceniza, también conocido como rofe, y los agricultores buscaron la manera de conseguir tierra más fértil creando hoyos donde cultivar las viñas dando lugar a uno de los paisajes de viticultura más reconocibles y originales del mundo.

Un singular lugar que, además, es todo un museo dedicado a la agricultura lanzaroteña. Todo ello en armonía para dar lugar a unos vinos únicos: Rofe blanco, Rofe tinto, Tilama, Masdache, Chibusque...